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Famosas quieren demandar a Google por no eliminar sus fotos desnudas

Un despacho de abogados que representa a una docena de famosas afectadas por el robo y reciente publicación de fotos privadas en internet amenazó con presentar una demanda millonaria contra Google si la empresa no actúa para eliminar de la web ese material, que incluye imágenes de desnudos.

En una carta enviada este miércoles a la compañía tecnológica y recogida este jueves por la prensa estadounidense, la firma Lavely & Singer asegura que Google se expone a un juicio que podría costarle más de 100 millones de dólares “como resultado de su descarado comportamiento falto de ética”.

“Google está haciendo millones y beneficiándose del abuso de mujeres”, afirman los abogados en su misiva, en la que explican que llevan cuatro semanas intentando que la empresa del buscador tome medidas para impedir que imágenes íntimas obtenidas por piratas informáticos continúen apareciendo en sitios propiedad de Google como Blogspot y YouTube.

“Si sus esposas, hijas o parientes fueran víctimas de estas descaradas violaciones de derechos humanos básicos, seguro que habrían tomado las acciones apropiadas”, se afirma en el escrito, que acusa a la empresa tecnológica de dar prioridad a sus ingresos sobre los derechos de las personas.

“Como las víctimas son famosas con valiosos derechos promocionales, no hacen nada…, nada excepto recolectar millones de dólares en ingresos publicitarios de sus coconspiradores socios comerciales, ya que buscan rentabilizar este escándalo en vez de terminar con él”, se apunta.

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La carta no especifica a quiénes representa este bufete, si bien la lista de afectadas por el pirateo de cuentas de Apple a finales de agosto incluye a Jennifer Lawrence, Kate Upton, Rihanna y Arianna Grande, entre otras.

Google no ha respondido aún públicamente a la carta remitida por Lavely & Singer.

Estudio: Jesús no existió

Los académicos y teólogos llevan unos 200 años sosteniendo una intensa discusión: ¿existió un rabino del siglo I llamado Yeshua ben Yosef, cuyos seguidores, a través de un proceso de evangelización, extendieron los misterios de su doctrina, o se trata más bien de un constructo histórico (un héroe más literario que histórico) que sirvió para agrupar política e identitariamente a las colonias del Imperio Romano?

Algunos afirman que la figura histórica luego fue “embellecida” por mitos provenientes de Asia Menor y trazas de neoplatonismo; otros, que pudieron existir numerosos Cristos, y que el fenómeno de los profetas era más común de lo que imaginamos.

Tal vez para muchos, la respuesta a este enigma se encuentre en la fe de quien pregunta; para los demás, existen algunas evidencias históricas a tomar en cuenta, tanto para afirmar la existencia de Yeshua ben Yosef como para negarla:

1. No existe evidencia secular del siglo I que pruebe la existencia de Yeshua ben Yosef

El investigador Bart Ehrman afirma que los autores paganos del siglo I no hacen ninguna referencia al Jesús bíblico: la única base histórica de Jesús es la Biblia, lo que sería tanto como decir que la única existencia histórica del Quijote es el libro homónimo.

Sabemos que el Jesús bíblico nació, fue registrado en un famoso censo, y luego juzgado y ejecutado. Investigadores historiográficos como Ehrman suponen que debería de existir algún tipo de rastro en fuentes no cristianas. Sin embargo, Ehrman afirma también que “tenemos muchos documentos de la época: los escritos de poetas, filósofos, historiadores, científicos y oficiales de gobierno, por ejemplo, sin mencionar la enorme colección de inscripciones en piedra que sobreviven, y cartas privadas y documentos legales en papiro. Y nada en este largo inventario de escritos supervivientes menciona el nombre de Jesús.

2. Los primeros redactores del Nuevo Testamento desconocen detalles de la vida de Jesús que van apareciendo en posteriores manuscritos

Pablo el Apóstol no da cuenta de ninguna Inmaculada Concepción (aunque los teólogos se han esforzado en hacer entrar a la fuerza en el dogma contradicciones lógicas evidentes, sustituyéndolas por aparatosos saltos de fe), de ninguna estrella de Oriente, de ningún milagro. ¿Es que Pablo no conocía bien a su famoso maestro? De hecho, el apóstol ni siquiera menciona que Jesús tuviera discípulos; Pablo, el más cristiano de los cristianos, a menudo se opone a los otros discípulos por no considerarlos verdaderos cristianos…

El teólogo liberal Marcus Borg, afirma que en la forma actual del Nuevo Testamento, “colocar los Evangelios después de Pablo es muestra de que, como documentos escritos, no son la fuente del Cristianismo, sino un producto suyo. El Evangelio –las buenas nuevas— acerca de Jesús y ajenos a él, existieron antes de los Evangelios. Son productos de las primeras comunidades cristianas muchas décadas antes de la vida del Jesús histórico y nos dicen cómo veían estas comunidades su significación en el contexto histórico.

3. Las historias del Nuevo Testamento no pretenden ser de primera mano

Era una práctica común desde los tiempos de Hammurabi ofrendar la autoría de una obra a una autoridad famosa, desde reyes hasta dioses. Sabemos que los cuatro Evangelios bíblicos correspondientes a Mateo, Marco, Lucas y Juan, no fueron escritos por ellos. Los nombres de los Evangelios de hecho fueron fijados en el siglo II de nuestra era, años después de que todos los discípulos históricos pudieran haber vivido. Los investigadores creen que las cartas de Pablo (de la 6ª a la 13ª) son genuinas, pero ni en ellas existe una mención a algún evento de primera mano, un procedimiento histórico muy común en la literatura antigua, por otro lado: Herodoto narra vivamente eventos que tuvieron lugar siglos antes de su nacimiento, y por siglos se le consideró una fuente histórica confiable.

4. Los Evangelios (única fuente histórica de Jesús) se contradicen a sí mismos

La página ExChristian.net permite examinar detalladamente las contradicciones entre los Evangelios. Aunque Marco es considerado el primer texto sobre la vida de Jesús, los análisis lingüísticos sugieren que Lucas y Mateo simplemente trabajaron sobre el texto de Marco, añadiendo correcciones y nuevos materiales. Los discípulos ni siquiera pueden ponerse de acuerdo sobre el lugar donde vieron a su maestro, luego de volver a la vida.

Según Marco 16:7 y Mateo 28:7, el evento ocurrió en Galilea; pero según Lucas 24:33,36 y Juan 20:19, el hecho tuvo lugar en Jerusalén.

5. Los investigadores actuales que afirman haber encontrado evidencia del Jesús histórico, también se contradicen

En Deconstructing Jesus (un recuento de las evidencias históricas supuestamente ligadas a la comprobación del Jesús histórico) Robert Price afirma que “el Jesús histórico (si acaso hubo uno) pudo bien haber sido un rey mesiánico, o un fariseo progresista, o un chamán de Galilea, o un místico, o un sabio helénico. Pero sin duda no pudo haber sido todos al mismo tiempo.

David Fitzgerald, por su parte, concluye que la cuestión del Jesús histórico no puede evadirse de las ficcionalizaciones que los académicos realizan al tratar de reconstruirlo. Probablemente ocurriría lo mismo si tratáramos de probar la existencia histórica de Siddharta Gautama o de alguna de las más de 44 variantes conocidas del mito de Hércules.

Pablo, al igual que el resto de la primera generación de cristianos, integraron la traducción Septuaginta de las escrituras hebreas con ritos paganos y otros provenientes del gnosticismo, para proveer un relato maravilloso sobre un dios encarnado que volvió de entre los muertos –al igual que hicieron antes los egipcios, persas, griegos e hindús. Lo que es incontrovertible que este relato tomó tracción y al ser adoptado como religión del imperio romano, alcanzó cimas de poder que en nuestros días sigue detentando; dicho en otras palabras, tal vez no podemos probar la existencia de Yeshua ben Yosef, pero los efectos de esa discusión siguen impactando el mundo (de maneras no necesariamente positivas) dos mil años después.

Cuatro de cada 10 mexicanos considera que ir al dentista es caro

Aunque la salud bucal es muy valorada por los mexicanos, al menos 7.5 por ciento sólo acude con el especialista cuando tiene alguna molestia, reveló un estudio de Gabinete y Comunicación Estratégica (GCE).

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) las dolencias bucodentales comparten factores de riesgo con enfermedades cardiovasculares, cáncer, males respiratorios crónicos y diabetes, pues se ven favorecidas por dietas malsanas, tabaquismo y consumo nocivo de alcohol o una higiene deficiente.

La encuesta de la consultora aplicada a 800 personas del país de manera telefónica, señaló que 95 por ciento le da un valor agregado a la higiene oral por su impacto en la apariencia física.

Para 72.7 por ciento el cuidado y apariencia de los dientes es muy importante, y por ello al menos 49.3 por ciento acude de dos a cuatro veces al año al dentista; y 30.7 por ciento al menos una vez al año.

En tanto, 7.5 por ciento de los consultados sólo va cuando le duele una muela o sufre otra molestia. Acciones simples como cepillarse los dientes, utilizar hilo dental e ir al odóntologo de forma regular ayuda a prevenir caries y enfermedades de encías.

Sin embargo, 44 de cada 100 personas piensan que la gente no va porque es caro; 24 refirieron que hay una falta de cultura; 13 por ciento dijo que no acude por miedo; 11 consideran innecesario el cuidado dental; cuatro por ciento, no tiene un consultorio cercano y sólo dos por ciento indicó que no lo necesita.

Especialistas recomiendan que el cepillado se debe hacer tres veces al día, ya que elimina la placa dentobacteriana transparente que recubre los dientes y estimula las encías. En ese sentido, 49.1 por ciento de los consultados señaló que se cepilla tres veces al día la dentadura; 35.2 por ciento, lo hace dos veces diariamente; y 6.2 por ciento, una vez.

Respecto del uso del cepillo de dientes, GCE encontró que 55.4 por ciento lo reemplaza cada tres meses, como recomiendan los especialistas; 18.1 por ciento, una vez al mes; 17.4 por ciento, una vez cada seis meses; 0.5 por ciento, cada nueve meses; y 2.1 por ciento, cada año.

Después de tres meses de uso regular un cepillo es menos efectivo para remover la placa de los dientes y de las encías en comparación con un cepillo nuevo, ya que las cerdas pierden resistencia y son menos efectivas.