El reporte de fin de semana es que los indicadores económicos estadounidenses continúan debilitándose en esta semana. Sobre todo, fueron importantes los que se refieren al mercado inmobiliario de Estados Unidos.
Las ventas de las casas se volvió a debilitar. Esta vez pasó de 4.55 millones de unidades anuales a 4.37; esto es una baja del 4 por ciento. En los últimos cinco meses tenemos cuatro movimientos negativos en la venta de casas mensuales.
Recientemente se han ido construyendo casas, lo cual es positivo, sin embargo las ventas se están volviendo a debilitar. Lo que hace el ajuste es los inventarios.
Se producen más casas, pero se venden menos y los inventarios han subido de seis meses a 6.6 meses.
El otro indicador de preocupación, es el indicador líder en los Estados Unidos en donde volvió a ser negativo en .3 por ciento mensual. Es la segunda variación negativa desde abril del 2011. Y la anterior es apenas hace un par de meses.
En los últimos cuatro meses tenemos dos variaciones negativas en lo que es el indicador de la economía de Estados Unidos. Hacia adentro del indicador lo que nos marca la baja es el indicador de las ventas futuras del sector manufacturero y las expectativas del consumidor.
El indicador líder nos dice que en un transcurso de seis a nueve meses, la economía de Estados Unidos estaría presentando un crecimiento menor al actual, de manera, que por segundo mes consecutivo en los últimos cuatro meses, el indicador líder nos esta dando la señal de que la economía estadounidense en el transcurso de seis a nueve meses estaría debilitándose aún más.
El indicador en los seguros de desempleo, que habían tenido un muy buen comportamiento la semana que termino el 7 de julio, en la semana que termino el 14 de julio subieron los seguros de desempleo en 34 mil. De manera que es un regreso muy importante a 386 mil solicitudes semanales. Esto indica que la baja de la semana anterior no se sostuvo y la creación de empleos a través de las nóminas no agrícolas, seguramente seguirá débil como hasta ahora lo ha hecho. Esos son los indicadores de la economía estadounidense.
El día de ayer tuvimos las ventas al menudeo en México, que también tuvieron una variación negativa, -.2 por ciento. Esta variación sigue a una positiva del .9 por ciento.
Los indicadores en México todavía son erráticos, pero pareciera que comienzan a debilitarse siguiendo a la economía de Estados Unidos. Hoy, el Banco de México decide no mover sus tasas de interés, reporta que la actividad económica global continuó debilitándose, reporta una mala retroalimentación entre baja actividad económica, vulnerabilidad financiera en los bancos y difícil acceso a los mercados de deuda en Europa. Y un debilitamiento de los indicadores económicos en Estados Unidos.
Por lo tanto, establece que los riesgos para el crecimiento económico mundial se han intensificado. En cuanto a los riesgos para el crecimiento de la economía mexicana, dice que a pesar de que ha tenido un buen desempeño la economía nacional, dado que el entorno internacional continua en deterioro, los riesgos para la economía mexicana se considera que continuaron en aumento.
En materia de inflación el balance de riesgos en el corto plazo se ha incrementado por los riesgos de alza que se asocian al desempeño de los precios de productos agropecuarios, pero en el mediano plazo dice que estos riesgos más bien son a la baja en precios, por el debilitamiento de la economía mundial.
En ese contexto el Banco de México decide no hacer nada, porque si bien se pensaría que dado que aumentan los riesgos de desaceleración económica, pues pudiera o debiera bajar sus tasas de interés en vista de que en el corto plazo la inflación va a la alza, pues no puede hacer ese movimiento y su decisión es no hacer nada y pues dice que en el futuro el Banco de México va a estar muy atento a los determinantes de la inflación para ajustar la política monetaria a la alza o a la baja, pues dependiendo del escenario.