Es un gato muy pendenciero y lleno de vida con el que la familia Simpson reemplazó a su primer gato (que en paz descanse). Se sabe que Bola de Nieve II baila sobre una pelota y realiza pequeños trucos, casi siempre sin que lo vea ningún miembro de la familia.
Tiene una agradable relación familiar con Ayudante de Santa, el perro galgo de los Simpson. Tan agradable, de hecho, que se cree que se miman cuando nadie los observa.

Haciendo honor a su nombre, Bola de Nieve II disfruta con el estambre, sus sesiones de mimos y, como de costumbre, escupiendo enormes bolas de su propio pelo.