La agrupación uruguaya “No te va gustar” buscan abrirse un lugar en el mercado mexicano tras 18 años de trayectoria y una alta popularidad en su país natal y Argentina. Se definen como nueve amigos que hacen distintos estilos y que han tocado en 17 países, entre ellos México.
“Es un paso más. Hemos llegado a otro grande en Latinoamérica y nos gustaría tocar mucho porque sabemos que es un país con una gran tradición musical en donde podemos mostrar lo que hacemos, que es nuestra mejor arma”, afirmó el vocalista Emiliano Brancciari.
Como parte de su quinta visita a México esperan dejar toda su energía en el escenario durante su presentación el 5 de julio en el Lunario del Auditorio Nacional, “cada vez que hemos ido es sorprendente, nos dimos cuenta que hay mucha gente que nos quiere escuchar, conoce a la banda, sabe las canciones y nos está esperando. Ya hay muchos que sabemos tienen su entradas y esperemos darles el mejor concierto posible”, indicó.
“En cada país es empezar de cero y es algo que nos gusta, un desafío que tomamos con muchas ganas. Nos gusta el volver a conquistar al público, tocar en vivo y que la gente se vaya contenta a pesar de que no nos hubiera visto nunca”, declaró el músico.
Actualmente presentan su nuevo material en vivo llamado Público, la síntesis de sus conciertos en las ciudades de Montevideo y Buenos Aires en donde incluyen las canciones que más los representan a lo largo de su historia con la participación de algunos artistas invitados.
Además, están en la última etapa de la grabación de su séptimo disco de estudio, planeado para el próximo uno de noviembre, que argumentan será diferente a los anteriores. “Sin duda que hay cosas que nos caracterizan y hacen al grupo permanente, pero siempre intentamos que el tipo de canción vaya cambiando y las formas de escribir sean distintas”, dijo.
La forma para componer es variada, ya sea en un estudio, la casa o durante la gira. “Al principio era difícil, pero después termina siendo parte de tu vida viajar y te tienes que acostumbrar a componer en esos ámbitos, pero es también como antes, agarras una guitarra, se te ocurre algo y lo muestras al grupo. En parte son cosas que me han pasado, otras inventadas o formas de cómo vemos el mundo; me parece que describe lo que está rondando por ahí contadas algunas en primera persona y otras no”, expresó Emiliano.
Con 18 años se encuentran más confiados en el trabajo que realmente les gusta y apuestan a él sin ningún tipo de presión, pues han llegado a mucho más lejos de lo que habían planeado.