En 15 años de carrera, Elan y su banda han tenido que enfrentarse a diversas situaciones graciosas y a algunas locuras de sus fans. “Creo que deberíamos empezar a escribir un libro”, dijo la ojiazul.
Recuerdan de todo, desde escenarios que repentinamente se mueven, sin que les notificaran que eran móviles, hasta fans que colocan sus calzones en el escenario para que la vocalista los firme.
Jan Carlo, hermano de Elan, recuerda una vez en la que un fan amenazaba con lanzar una botella de agua. “Nunca en el vida me va a alcanzar”, pensó el guitarrista, e instantes después sintió un golpe en la mano y no le quedó mas que aguantarse.
Pero ninguna de estas experiencias, por loca que parezca, le ha molestado a la banda, pues “yo también fui fan y seguro me veían como una lunática”, dijo Elan.
No importa si es un espacio íntimo o un evento masivo, disfrutan igual; en el primero les encanta tener la crítica “a medio metro” y en los grandes se olvidan de preocuparse “por cada detalle” para entregarse por completo.