Si la carrera como cantante y actriz de Jennifer Hudson llegara a desplomarse, tal vez podría vérsele trabajando en un salón de tatuajes.
La artista ganadora del Oscar y del Grammy fue entrevistada este sábado en el Museo de los Grammy por Bob Santelli, director del museo. En un momento dado, él le preguntó qué haría si no pudiera tener una carrera como cantante o actriz.
“Hace mucho tiempo me prometí a mí misma que usaría mis dones y talentos”, respondió, y añadió que podría dibujar. “Sería una artista de tatuajes. Me gustaría tener un tatuaje. Le haría uno si usted me lo permitiera”.
Hudson habló también de sus primeras influencias musicales y acerca de uno de los momentos cumbres de su carrera: recibir un Grammy de manos de su ídolo, Whitney Houston.
“¿Quién me entregó mi primer Grammy? La propia Whitney Houston; eso casi eclipsó recibir el Grammy”, dijo.
Houston falleció el mismo sábado, informó su publicista Kristen Foster, pero se desconocían la causa y el lugar donde murió.
Hudson cantó para la concurrencia antes de un almuerzo preparado por el chef Wolfgang Puck.
El evento en el Museo del Grammy celebró además la asociación entre la Academia de Grabaciones y Gucci, que comenzó en el 2010. La famosa casa de modas ha creado relojes y joyas en honor de los Grammy, y algunos de los ingresos obtenidos se han destinado al Programa de Preservación de Música. Dicho organismo, en colaboración con la compañía Muzak, tiene como objetivo central preservar grabaciones musicales.
El evento fue uno de varios en vísperas de la ceremonia de premios el domingo. También en Los Angeles, en la Soho House, Roc Nation, de Jay-Z, realizó su almuerzo anual previo a los Grammy con Nokia. Entre los asistentes estuvieron Rihanna, Rashida Jones, Nicole Richie, Ellen Pompeo y Christina Milian.