Temperamental y romántica, Claudia empieza a imitar a los 8 años admirando a las grandes estrellas, desde ese momento supo que quería dedicarse a los escenarios toda su vida. Admira la capacidad interpretativa de “La Leona Dormida”, se identifica con ella por su carácter y la considera una de las grandes, cada vez que se sube al escenario, se convierte en un reto el poder hacerlo como ella.