Cómo entender a twitter

Entre las celebridades de Twitter hay personas comunes y corrientes que trabajan como cocineros, académicos o vendedores. Pero su convivencia no es pacífica: entre ellos se ha desatado una lucha de egos y una batalla por la popularidad.

“Me pasé de estación (de tren) por venir tuiteando. ¿Me esperas quince minutos?”, me dice por DM -o mensaje directo, en la jerga de Twitter-, Aurelio Asiain, escritor mexicano que vive en Kioto, Japón.

Asiain, de 50 años, fue editor de la desaparecida revista Vuelta, fundada por Octavio Paz, durante la mayor parte de los 16 años que trabajó ahí. Acabó en Japón como parte de los intelectuales enviados por el ex secretario de relaciones exteriores, Jorge Castañeda, para guiar la representación cultural de México en varios países en el sexenio de Vicente Fox. Ahora da clases de literatura e historia latinoamericana en una universidad en Osaka.

Unos minutos después de la hora acordada para la entrevista, aparece un rostro a medias, sólo ojos y cejas, en la pantalla de mi cuenta de Skype. “Perdón que me esté moviendo. Es que estoy en mi iPhone”, dice Asiain.

La historia que voy a contar empieza y termina en el ciberespacio. A pesar del cliché del individuo solitario sentado frente a su computadora en la sala de su casa, la Red ha generado varias formas de relacionarse. Una de las primeras comunidades virtuales fue The well (Whole Earth ?Lectronic Link), creada en 1985. Luego vinieron los foros de discusión, el e-mail y las salas de chat. Hoy usamos redes sociales como Facebook para comunicarnos con gente cercana o que vive en otros continentes. Asiain es un asiduo usuario de Twitter, una de las redes sociales de mayor crecimiento en años recientes.

Hay dos tendencias que han estado presentes desde el principio de las comunidades virtuales, dice Claudia Benassini Félix, analista de medios de comunicación mexicana. La primera es que los grupos organizados alrededor de la Red reproducen conductas similares a las generadas en la sociedad. La segunda, que la interactividad crea una dinámica por la cual las personas integran su comunidad con gente con opiniones afines, desde donde cuestionan y atacan a quienes no comparten sus puntos de vista.

“No sé de ningún otro canal (Leaderboard de Favstar.fm) que utilice un término cómo Tuitstars. sin duda, el canal en español es el más salvajemente competitivo. Quizá le siga el canal en inglés. los de Alemán y japonés son relajados en comparación”, asegura Tim Haines, el creador de esta herramienta digital

Plataformas como Twitter han demostrado tener vida propia, emulando las relaciones y fricciones humanas que se dan en el espacio físico. Y, sin pretenderlo y desde Japón, Asiain se halla en el meollo de una comunidad virtual cuyos tentáculos se extienden desde Colombia hasta México, de California a Venezuela y por toda Latinoamérica, 140 caracteres a la vez.

Esta comunidad es la de los Tuitstars, gobernada hoy por usuarios mexicanos. Aunque entre ellos hay artistas como Sasha Sökol y Héctor Suárez Gomís, también hay vendedores, académicos o cocineros que tienen gran popularidad. Aquí el éxito no está determinado por el número de seguidores, sino por el impacto de los tweets. Los Tuitstars se mueven en un mundo con tanto o más drama que el “real”, entre plagios, talento, humor, mal gusto, jerarquías y mucho egocentrismo.

Twitter es una herramienta digital que permite enviar mensajes de 140 caracteres a una lista de seguidores. La tecnología nació en San Francisco, California, hace cinco años. Tomó prominencia durante una conferencia de tecnología en Austin, Texas, en 2007, cuando los asistentes descubrieron su utilidad para organizar fiestas. Hoy, con más de 100 millones de usuarios en el mundo y un valor estimado entre 8 mil y 10 mil millones de dólares en los mercados privados, según The Wall Street Journal (la empresa no cotiza en bolsa), se usa para muchas cosas: para publicar noticias de todo tipo, compartir información de lo que uno está pensando, sintiendo o haciendo, o seguir el tráfico minuto a minuto, entre otras.

Benassini dice que hay tres formas de acceder a las llaves de la fama en Twitter: a través de la popularidad de los mensajes (con base en el número de veces que un tweet es replicado y el número de veces que es marcado como “favorito”); por el número total de seguidores; o al ser recomendado por un usuario famoso o influyente.

A fines de julio de 2011, a Asiain lo siguen casi 15 mil personas en Twitter. Aunque no es ni de cerca el tuitero mexicano con más seguidores, se ha consolidado como uno de los más destacados porque sus tweets son replicados constantemente. Asiain es muy hábil para crear palíndromos, frases que se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda. Entre sus favoritos: “Adán, al orbe le celebro la nada”.

“Siempre he usado Twitter de muchas maneras”, dice, y ejemplifica: como fuente de información; como medio para publicar relatos, poemas y aforismos; y como una forma para encontrar otros escritores. “Como herramienta de escritura (Twitter) es fabuloso”, agrega. “Es un medio para un tipo de escritor que no se considera escritor, que hace literatura en un sentido tradicional pero no ha publicado nunca”. Asiain piensa que hay mucho talento en Twitter.

Con el tiempo, Asiain y otros usuarios latinoamericanos descubrieron que una buena forma de encontrar a esa gente con talento es a través de Favstar.fm. Con sede en Palo Alto, California, esta empresa ha desarrollado una herramienta digital que cuantifica las veces que un tweet es marcado como “favorito” por otros usuarios. “Favoritear” es una forma de indicar que un mensaje tiene un valor, significado o relevancia especial. El sistema de Twitter asigna una estrella a un tweet que es “favoriteado”; Favstar rastrea todos los tweets con estrella y reconoce públicamente con mensajes en Twitter a quienes tienen tweets con cincuenta o más favoritos.

Favstar, dice Tim Haines, su creador, es para personas que quieren saber cuán populares son sus tweets. Pero Favstar, fundada en abril de 2009, también es muy útil para gente que quiere leer buen contenido, explica. México se convirtió en el tercer país con mayor tráfico en Favstar en mayo pasado, con 443 mil 159 visitas en el mes, detrás de Japón y Estados Unidos, con un crecimiento de más del 80 por ciento en los tres meses anteriores.

Los mensajes y tuiteros más populares aparecen en el Leaderboard de Favstar. Cuando Haines lanzó la versión en español de su herramienta en agosto de 2010, muchos latinoamericanos empezaron a competir por liderar esa lista; primero intentaban crear tweets originales para que otros los marcaran como favoritos, y luego desarrollaron otras prácticas que les ayudaron a subir de posición.

A los cabecillas del Leaderboard en español se les llama Tuitstars. Al 25 de julio de 2011, cuatro de los primeros cinco lugares estaban ocupados por mexicanos. Esta lista de popularidad es un termómetro social cibernético que mide minuto a minuto, hora a hora y día a día la prominencia e influencia de algunos de los usuarios más activos del Twitter latinoamericano.

“Cuando descubrí Favstar resultó ser muy útil para lo que más me interesa: encontrar escritores. Así que cuando se abrió el Leaderboard en español fue muy emocionante, y tenía grandes expectativas”, dice Asiain. “Pero luego sucedió algo”.