

Esteban Arce
Ocean Club, uno de los conjuntos residenciales más exclusivos
de Key Bizcayne, localizado a diez minutos del centro de Miami,
es donde la familia Arce se estableció hace más de un año.
Con 40 años cumplidos, Esteban está muy satisfecho con lo
que ha logrado.
¿Cómo te iniciaste en los medios?
Estudié Relaciones Industriales en la Ibero, pero siempre se
me facilitó escribir cuentos y hacer cosas creativas.
En 1985 o 1986 Alejandro González Iñárritu, que era director de
la estación de radio WFM, me invitó a hacer unos
promocionales.
Luego hice más cosas para radio y un día Charo Fernández nos
propuso al Burro y a mí hacer un programa en las mañanas,
mismo que empezó a tener mucho éxito.
En ese momento Guillermo del Bosque estaba reconstruyendo
un canal de música para Televisa y nos invitó a hacer un
programa parecido a lo que hacíamos en radio pero en la tele.
En tres días organizamos todo: el nombre, los muebles, los
actores, etcétera, y así nació El calabozo, que duró alrededor de
seis años en televisión abierta. Fue un éxito, y así como lo
empezamos, un día nos aburrimos y lo terminamos.
¿A qué crees que se debió la popularidad de El calabozo?
A que nos importaba un cacahuate decir malas palabras, tratar
mal a los invitados o al público. Había golpes, peleas y hasta
amenazas de muerte.
¿Qué hiciste al terminar el programa?
Un proyecto en Televisa llamado Trapitos al sol que duró al aire
alrededor de un año, con Maxine Woodside, Juan José Origel y
Poncho Vera.
Después trabajé en Univisión como asesor creativo. Me quedé
en Miami un año, pero la chamba era más bien ejecutiva y no
me gustaba tanto. Todavía restaban tres años de contrato, no
obstante decidí regresar a México.
Ya ahí fundé la estación de radio Exa en lo que antes era FM
Globo.
También hice un noticiario con un enfoque sarcástico en la
estación de AMRadio 13.
Fue entonces cuando decidí venirme otra vez a Miami y montar
un estudio para transmitir desde aquí. De hecho, es el primer
programa de radio en México que se transmite desde fuera del
país.
Ahorita tengo un contrato con Telemundo y estoy en un
programa que se llama Cotorreando.
Muchos creen que terminaste peleado con Jorge Vanrankin,
¿es cierto?
No, para nada, El Burro es tan distinto a mí que nos
complementamos y nos llevamos muy bien. Es un buen amigo
y es muy divertido.
Un día en un programa hicimos un rollo de que nos
peleábamos, pero fue actuado.
En realidad es una persona con la que me gusta trabajar.
Es muy responsable y respetuoso.
¿Qué te hubiera gustado hacer si no estuvieras en esto del
showbusiness?
Jugar futbol. Aunque sí jugué a nivel profesional en el Atlante
tres años, me hubiera encantado llegar a ser una estrella como
Ronaldo (ríe), pero eso depende de muchas cosas que a veces
no puedes controlar, como la habilidad, la suerte, no
lastimarte… Es una probabilidad como de mil entre unos 200
millones.
Ahora vamos al tema familiar, ¿cuánto llevas casado?
Me casé a los 25, después de dos años de noviazgo. No tenía
ni idea de a lo que iba, pero estaba muy enamorado. Creo que
en general te tienes que lanzar a la aventura porque si te pones
a pensar mucho, nunca te casas.
Mi esposa se llama Nieves Santisteban y ha sido un gran
apoyo. Me ha sabido aguantar en este medio que es tan
complicado y en el que definitivamente si te atarugas te gana la
fiesta.
¿Cuántos hijos tienes?
Tres: Esteban, que cumple diez años en noviembre; Marene,
que tiene cuatro, y María José, de uno.
Esteban es muy respetuoso e inteligente, medio caprichoso y
un poco necio. Marene es muy divertida y mucho más ligera.
Ella es la más parecida a mí. La que salió más necia y más
fuerte es la chiquita, que creo que nos va a sacar canas verdes.
¿Planean quedarse a vivir en Miami?
Por el momento sí. A mí me encantaría que mis hijos se
formaran aquí, pero ya para sus estudios (universidad)
preferiría en México, porque el ambiente de aquí es más
pesado.
¿Te gusta el reventón?
Obviamente me gusta la fiesta, y cuando hay borracheras me
apunto, pero sólo cuando vale la pena. Me han tocado buenas
pachangas alrededor del mundo. Me acuerdo principalmente de
las que se arman en los mundiales de futbol cuando llegan
muchos mexicanos; se ponen muy divertidas.
¿Crees en Dios?
Sí, por supuesto, soy católico guadalupano. Soy de ir con mi
familia a misa todos los domingos. Estas cosas te dan valores
que, a fin de cuentas, son los que te ponen los límites.
¿Cómo te ves en el futuro?
Trabajando en el medio, más en la producción, detrás de
cámaras o en algún proyecto independiente.
La siniestra CNN por Esteban Arce
Vergüenza le deberìa de dar a CNN pretender mostrarse ante el
mundo como una cadena de noticias objetiva y neutral cuando
nada de esto es cierto. Cuenta entre sus filas con personajes
bizarros, tendenciosos, `soldados del ejèrcito mediàtico
imperialista` que combaten en todo el mundo a travès de los
medios de comunicación. Dos de ellos me parecen
verdaderamente gotescos, cumpliendo diferentes misiones a
favor de los intereses oscuros de tan descarada cadena
noticiosa. El primero de ellos es el despreciable y adiposo
gringo llamado Lou Dobb, que en su caso maneja el segmento
de negocios, aunque realmente se trata de un manipulador y
demente de causas racistas y segregacionistas, todo un perro
del Ku Flux Klan en poder de un micrófono que golpea
diariamente a los inmigrantes latinos, en especial a los
mexicanos y todo lo que se interponga a la `white trash` a la
cual èl mismo representa.
En uno de sus programas culpaba a los alimentos
provenientes de Chile y Mèxico de contaminadores de los
`valores nutricionales` de los `sanos gorditos
estadounidenses` , culpando a nuestras importaciones de
frutas, pescados y mariscos de que esos adiposos gabachos
se nutran mal todos los dìas. Màs tarde tocò el tema de
narcotráfico y mencionò puros nombres latinos, sin
cuestionarse jamàs de dònde provienen las monstruosas
importaciones de quìmicos a nuestro paìs para elaborar drogas
sintèticas ; tomò el tema de los inmigrantes como si fueran
criminales, perros o ratas, sin cuestionar quiènes son los que
los contratan y se sirven de su mano de obra.
La otra es Carmen Aristegui, golpeadora interna de las
instituciones mexicanas de manera sistemàtica y elemento que
sirve a los intereses de manipulación y desestabilizaciòn global
de CNN. Carmen , de manera romàntica, se ha posicionado
como la periodista contestataria que va contra todo lo
establecido, al tiempo que ataca a toda institución que le
incomoda. No se da cuenta de la manera tan burda en que es
utilizada para sacar tajada a favor de la ultraderecha de EU. Un
manejo hábil, pero diabòlico, que se ha utilizado desde tiempos
lejanos, cuando el nacionalista Juàrez era manipulado por el
embajador Poinsett, al cual le debemos nuestra guerra de
Reforma, modelo americano de gobierno, dècadas de
masonería y un vergonzoso tratado que entregaba el paìs. En
fìn, tenga usted cuidado cuando sintoniza los programas y
noticieros de CNN, que solo pretenden manipular.
Yo soy aquel…
Esteban Arce , lunes 30 de julio 2007

