Rosana Fuentes Berain
Rosana Fuentes Berain
Periodista mexicana, desde agosto del 2000 subdirectora de la
revista Foreign Affairs en español y catedrática a jornada
completa del ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México).

Licenciada en Comunicación de Masas por la Universidad
Autónoma Metropolitana de México, candidata a doctora en
Derecho de la Información por el programa conjunto de los
centros Universidad de Occidente-Universidad de Navarra y
Universidad Iberoamericana. MA en Periodismo Internacional
por la Universidad de California del Sur; MA de Estudios de
Teatro en la Escuela de Teatro Montview de Londres; certificado
de Historia del Cine y Estética por la Universidad de la Sorbona
de París.

En su intensa trayectoria profesional destaca la subdirección de
Asuntos Especiales e Investigación del diario Reforma, entre
marzo de 1997 y agosto del 2000, después de ser su directora
de redacción. Entre 1991 y 1994 fue directora de redacción de la
sección de Negocios del diario El Financiero y entre 1988 y
1990 fue periodista y corresponsal de Notimex en Nueva York.
Entre 1984 y 1987 fue analista en la sección de Prensa



















Internacional de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En 2001 pasó a presidir el grupo Convergencia Digital, AC
(CODIAC) y ocupó la vicepresidencia de la Fundación
Información y Democracia, AC (FIDAC); Premio Nacional de
Periodismo.

Como redactora diplomática y financiera, Fuentes-Berain se ha
encargado de informar sobre temas internacionales
relacionados con México. Entre las tareas más destacadas de
sus 15 años de experiencia profesional cabe mencionar que se
responsabilizó del equipo de reportajes especiales del diario
Reforma, en el que tenía encomendada la tarea de buscar
temas que configurasen la agenda propia del diario, así como
ampliar la información sobre temas que acaparasen el interés
de la sociedad mexicana. La sección dirigida por ella realizó
investigaciones sobre secuestros, narcotráfico y nepotismo.


Rossana Fuentes-Berain encontró su vocación a los 25 años.
Aunque en su profesión le pagan por escribir, preferiría que le
otorgaran una beca para dedicarse a leer.

Lo que más llama la atención son sus ojos, verdes, “que
siempre me hacen salir como gato en las fotos”. Luego, su
“obstinada” pasión por este oficio en el que lleva 17 años y que
—confiesa— descubrió tardíamente.

Rossana Fuentes-Berain es una mujer pequeña y de hablar
pausado, que estuvo en Panamá hace pocas semanas invitada
por el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP), para
conversar un poco sobre el ciudadano Slim —el hombre más
rico de México— y sobre Daniel Arizmendi López —uno de los
más peligrosos secuestradores de México—.

La verdad es que Fuentes-Berain vino para conversar con otros
periodistas sobre las técnicas —y mañas— necesarias para
escribir buenos perfiles periodísticos, y así fue como obtuvimos
algunas respuestas.

Hoy día, Fuentes-Berain es editora de la revista Foreign Affairs,
en español, del Instituto Tecnológico Autónomo de México, y es
catedrática de estudios internacionales en el instituto.

¿Cuándo decidió hacerse periodista?

Yo tuve una iniciación tardía en el periodismo. Supe desde
siempre que quería escribir, pero pensé en un inicio que
escribiría ficción, porque mi madre es una escritora de asuntos
del corazón. (Mi madre inventó la telenovela en el mundo, y en
México, que fue el primer productor).

Cuando terminé la universidad me fui a estudiar teatro a
Londres, y ahí me di cuenta de que no tenía talento; que no
tenía la libertad emocional para hacer ficción.

Entonces, empecé a leer otro tipo de periodismo. En mi país,
lastimosamente, el periodismo que yo leía cuando estaba
queriendo encontrar una vocación era un periodismo muy servil,
muy constreñido por la realidad política.

Cuando salí empecé a ver que se podía hacer otro tipo de
periodismo. Esto fue cuando yo tenía ya 25 años.

¿Qué le ha gustado del periodismo?

Sobre todo, la posibilidad de comunicarme con la gente, de
entender, percibir y poder reflejar en el periódico
preocupaciones colectivas. Me gusta la idea de que se llame a
cuentas al poder a través del periodismo. Me gusta leer un buen
reportaje.

En sus 17 años de experiencia, ¿cuál es la asignación que más
recuerda?

Durante la mayor parte de mi carrera fui periodista financiero.
En 1997, el dueño del periódico Reforma me hace subdirectora
—yo creo que un poco irresponsablemente—. En esos tres
años al frente del área de investigación me dedico a ver
asuntos de narcotráfico y secuestro. Cuando tú dices qué es lo
que más me queda en la mente, me queda una noche
discutiendo si publicábamos o no la identidad de un sujeto que
tenía a una persona secuestrada, y que había hecho 17
secuestros anteriores, y que sabíamos que, antes de soltar a la
víctima, secuestraría otra vez. La decisión fue que sí
publicábamos. Afortunadamente no mató a la persona y el
secuestrador, eventualmente, quedó en la cárcel. Tomar la
decisión fue un momento muy difícil.

¿Regresará otra vez al día a día?

No diría que no a una oferta adecuada. No lo estoy buscando,
pero tengo en este momento un programa de televisión, hago
free lancers en revistas como Gatopardo y Poder, y eso seguiré
haciendo hasta que no venga una oferta adecuada para la cual
evidentemente me estoy preparando.

¿Hay algo que le irrite de esta profesión?

La falta de humildad que tenemos cuando nos equivocamos.

¿Usted ha tenido que pedir disculpas?

Sí, y no las suficientes, porque una vez que uno lo publica, pues
ya está publicado.

¿Cómo calificaría el periodismo latinoamericano?

Está en una época de gran crecimiento, porque el periodismo
no se puede entender sin el desarrollo democrático de las
sociedades.En mi país el mercado periodístico está muy
saturado, en busca de una nueva definición, después de
décadas de una relación perversa entre la prensa y el Partido
Revolucionario Institucional. Es mucho más libre de cuando yo
empecé, sin duda, cuando la gente me preguntaba por qué
quería ser periodista, si era una muchacha decente.

¿Cuál diría usted que es la mejor fortaleza de un periodista?

La curiosidad. Y la suerte...

¿Qué tipo de lectura le apasiona?

La historia, biografías. Nos pagan por escribir, pero yo lo que
quisiera es que nos pagaran por leer.