“El hijo es la química mejor, porque de dos barros cualquiera
sale oro”, esa es la frase preferida de Christian Bach, casi su
lema de vida. Esta actriz argentina nacionalizada mexicana ha
conocido todas las mieles del éxito tanto en televisión, como en
teatro y cine. Productora, empresaria, dueña de su propia línea de
lentes y bolsas, comparte su vida desde hace 21 años con
Humberto Zurita, a quien define como la persona con la que ha
luchado por sus ideales, y con la que no sólo ha conseguido sus
mejores éxitos laborales sino sus dos mejores creaciones, sus
dos hijos: Sebastián, de 16 años, y Emiliano, de 10.

Radicada desde hace dos años en Miami, la guapa artista nos
abre las puertas de su corazón y nos revela detalles de su
pensamiento como artista, esposa, mujer y madre” .


















-Eres una de las pocas personas del medio artístico que ha
podido formar una gran carrera y una gran  familia, ¿cuál ha sido
el secreto?
“En mi vida hay prioridades, la mía son mis hijos. He dejado de
hacer muchísimos trabajos por mis  hijos. Hay veces, como
cuando fui a las islas Galápagos a hacer La Baronesa, me
organicé con  Humberto. Por ejemplo, desde el año pasado me
ofrecieron hacer Gitanas que se grababa en México, pero mi hijo
Sebastián quería estudiar en Miami para perfeccionar su inglés, y
yo siento que los 16 es una edad determinante en la
adolescencia, donde no creo que sea bueno que esté sólo y no
acepté la novela porque no cuadraba con lo que mi hijo soñaba”.

-¿Te sientes frustrada?
“A mí me encanta mi trabajo, pero no hay novela más importante
que mis hijos. A esta altura de mi vida una novela más o una
menos no significa más que una satisfacción personal de
disfrute. Yo siento que lo que hemos vivido mis hijos y yo, que
hemos estado tan unidos este año en Miami vale más que todo
eso. Esas pláticas hasta las 3 de la madrugada con Sebastián, el
salir en bicicleta juntos que no lo haces normalmente. El hecho
de enfrentarse al mercado americano, a un primer mundo de
verdad. A mí me da mucho gusto porque a los dos les va bien y
eso quiere decir que la educación en nuestros países es buena.
Son momentos difíciles que los dos han superado muy bien, y
eso es porque uno está al lado, porque la familia está unida”.


















Al preguntarle si era muy exigente en su papel de madre,
Christian Bach contestó:
“Sí, yo exijo. Permito que hagan lo que les gusta, pero a cambio
de algo. Los niños tienen sus obligaciones y yo tengo las mías.
Soy bastante amplia en lo que te puede pasar, pero debes
cumplir con ciertas cosas porque si no te cuesta, no lo valoras.
En mi familia nunca tuvimos problemas económicos, pero
siempre supe que el dinero costaba. Yo trabajo desde los 16
años y tengo una conciencia muy fuerte de lo que es el dinero. Y
eso es lo que le tienes que inculcar a tus hijos”.

-¿Cómo esposa también eres exigente?
“Para mi ADN argentino saber que no soy perfecta es dificilísimo
entonces creo que soy coherente con mis exigencias. Soy
exigente en lo que siento que son los valores esenciales como
su rol de padre. El juicio final es el que tú haces y no creo que
recuerdes cuánto ganaste sino qué momentos compartiste con
tus seres queridos. Siento que los momentos importantes de
decisiones, de momentos críticos siempre hemos estado juntos
y nos hemos apoyado y nos hemos jugado por la otra persona y
creo que en un balance de vida eso es lo importante”.

-¿Hablas de sexo con tus hijos?
“Sebastián tiene total libertad, es muy maduro. Es un niño muy
luchón, muy entregado y por eso yo hablo de todo con él porque si
no lo haces tú, lo hace otro y mal. Soy muy abierta y estoy muy
contenta porque los dos son muy responsables, cumplen con
sus obligaciones se la juegan y luchan. Me parece perfecto que
tenga novia, pero se tienen que cuidar, un hijo no debe ser un
accidente”.

-¿Hablas de los cuidados sexuales con él, estás pendiente de
que tenga sus condones?
“Por supuesto. Él se cuida sólo porque tiene su madurez y lo
hace desde chico. Quizás con una niña es diferente, pero hoy en
día hay que sentarse y hablar. Hoy el condón es totalmente
necesario por el sida y punto, pero además las niñas deben de
tomar sus pastillas, no porque no le digas no va a tener
relaciones”, concluyó.