

Rubí es una joven pobre y hermosa que vive en una vecindad con
su madre (Refugio) y su hermana (Cristina). Habiendo sido en
su infancia la consentida de su padre, se acostumbró a poder
conseguir siempre lo que deseaba y desde que él murió no ha
dejado de lamentar el declive económico que sufrió su familia, la
cual se sostiene con grandes dificultades gracias al sueldo de
auxiliar de contadora que tiene Cristina. Rubí estudia en una
escuela particular gracias a la media beca que tiene, pero ¿se
conformará la ambiciosa joven con llevar una vida de sacrificio y
esfuerzo para salir adelante?
Con quien más se lleva Rubí en la escuela es con Maribel De la
Fuente, una dulce chica cuya belleza se ve opacada por su
inseguridad y el complejo que le causa usar un aparato
ortopédico para poder caminar, secuela de un accidente que
sufrió a los dos años: su padre iba manejando y chocó en la
carretera contra un trailer. Como resultado, su madre murió y ella
tuvo que sufrir varias intervenciones quirúrgicas para no quedar
inválida. Maribel tiene un novio por correo electrónico, del que
está muy enamorada y al que no ha contado el problema de su
pierna. ¿Héctor la seguirá amando igual al saber que Maribel
debe usar de por vida ese aparato tan poco estético?
Maribel, que ha sido sobreprotegida por su padre (Arturo) y por su
nana (Pancha) considera a Rubí su única amiga y le agradece
que la trate normal, sin lástima o desprecio por su discapacidad.
Desde el principio Rubí queda deslumbrada por el dinero de
Maribel, quien la pasea en su auto con chofer, la invita a su
mansión y le regala ropa y accesorios. Pero esa admiración se
transforma en envidia que irá creciendo: Primero desea la
posición y lujos que tiene; luego al padre generoso y consentidor;
más tarde, al novio rico, joven y guapo. Sin embargo, lo que más
le recrudece la envidia es que Héctor, acepte a Maribel tal cual es,
con su cojera y su aparato ortopédico. ¿Permitirá Rubí que su
amiga siga siendo dichosa o corroída por la envidia destruirá su
felicidad?
Héctor vuelve de Nueva York para conocer en persona a Maribel.
Rubí siente una malsana curiosidad por conocerlo y sin pensarlo
le coquetea, pero casi enseguida conoce a un amigo de éste que
también llegó de Nueva York, Alejandro. De inmediato se da el
flashazo entre ellos pues la fuerte atracción que despiertan uno
en el otro no se puede ocultar, aunque comienzan chocando ya
que Alejandro descubre la envidia de Rubí por Maribel. ¿Alejandro
desenmascarará a Rubí ante su inocente amiga o callará lo que
sabe?
RUBI
Alejandro, convencido de que el amor de Héctor por Maribel es
firme decide callar y darle una gran lección a Rubí: hacer que se
enamore de él, que es pobre.
Alejandro llega a vivir al departamento de Héctor pues su familia
en Mérida. Como son tan amigos y Héctor es generoso, Rubí
confunde las cosas y cree que Alejandro también es millonario
como Héctor. Desconoce que Héctor ha ayudado
económicamente a su amigo. Es así como Rubí se deslumbra,
ya que Alejandro es un hombre joven, guapo, médico prometedor
y supuestamente rico. Las dos parejas comienzan a salir, y
aunque Rubí y Alejandro ante sus amigos fingen que no sienten
interés el uno por el otro, en un juego de orgullos y amor-odio,
ellos se enamoran de verdad. Todo es bonito y armonioso. Las
dos amigas planean a futuro boda doble, viajes de las dos
parejas juntas y embarazos al mismo tiempo. Aunque Rubí ha
dicho siempre que se mantendrá virgen para entregarse sólo al
hombre que se case con ella, la pasión que siente por Alejandro
es tan grande que está apunto de entregarse a él. Sin embargo
se contiene pus sabiéndose pobre, sabe que el no dar rienda
suelta a su amor, le ayudará para acrecentar el deseo de
Alejandro y precipitar una petición de matrimonio. Alejandro
decide respetar su deseo de casarse virgen y después descubre
que Rubí se ha confundido al creerlo rico. Alejandro vive en
conflicto pues ha descubierto que Rubí es interesada y al mismo
tiempo es demasiada la atracción que siente por ella.
Héctor es llamado de nuevo a trabajar en Nueva York y decide
que irá, pero no sin Maribel. Le propondrá matrimonio en su casa
se campo en Valle de Bravo. Cuando los cuatro viajan a Valle de
Bravo, Maribel sufre un accidente lastimándose su pierna y
debiendo guardar reposo. Héctor que ya tenía pagada una cena
espectacular frente al hermoso lago, le dice a Alejandro que haga
uso de esa cena. Rubí se deslumbra pues es una cena que sólo
podría pagar un millonario. Alejandro le pregunta si lo amaría
aunque no tuviera dinero y Rubí convencida de que lo tiene le
dice que no dude de ella y le regala lo más preciado para ella:
una moneda de oro que siempre lleva al cuello, única herencia de
su padre. Maribel escucha que Héctor volverá a Nueva York y cree
que Héctor no le perdona no haberle contado desde que empezar
a tratarte por Internet, que tenía un aparato ortopédico. Se siente
falta y sin dejar hablar a Héctor se encierra. Rubí consuela a
Héctor y él se siente turbado y nervioso ante la hermosa y
seductora joven que lo consuela y lo abraza en bikini. Sólo
Pancha, la fiel nana de Maribel se da cuenta y le dice que se aleje
de Héctor.
Alejandro decide confesarle a Rubí que no tiene dinero pero ella
se entera antes por un comentario de Arturo, el padre de Maribel.
Rubí furiosa le reprocha a Alejandro que la engañara. Alejandro le
explica sus razones e intenta hacerle ver que pueden ser felices,
que se aman de verdad y que poco a poco él, con esfuerzo y
dedicación, saldrá adelante y le dará un mejor nivel de vida. Pero
Rubí incapaz de olvidar sus pretensiones económicas a cambio
de conservar el verdadero amor dice a Alejandro que no quiere
verlo más. Él se ofende de que ella se acercara a él sólo por
interés y decide olvidarla.
RUBI
Rubí entera a Refugio, su madre, de que rompió con Alejandro y
discuten. Allí Rubí saca a relucir su envidia por Maribel que tiene
todo, desde un padre millonario, hasta un prometido guapo, joven
y rico. Esto provoca una recaída de Refugio que está muy enferma
de la presión arterial. Rubí llama a Alejandro para que la ayude
pero él no está. Héctor la ayuda, va con Rubí al hospital y paga los
gastos. Ella le agradece coqueta y él comienza a inquietarse por
los sentimientos que Rubí despierta en él. Maribel, ajena a esto,
ofrece su apoyo moral y económico a la cree que es su mejor
amiga.
Refugio que ahora no tiene dudas de la ambición y la maldad de
su hija, pide a Alejandro que hable con ella, cree que sólo por
amor Rubí podrá redimirse. Alejandro, que no puede olvidarla,
decide reconquistar a Rubí.
Alejandro descubre que la madre de Rubí tiene un aneurisma y
podría morir si la tensión arterial sube demasiado por algún
disgusto. Consuela a Rubí e intenta convencerla de que el amor
debe ser más fuerte que la ambición. Él está seguro de que Rubí
lo quiere por la manera en que siempre respondió a besos y
caricias. Sabe la profundidad de los sentimientos que
compartieron y vuelve a buscarla. Le pide que lo piense y
reconsidere, le ofrece con el paso de los años darle el nivel de
vida que ella desea si luchan juntos. Rubí que quiere el dinero
ahora que es joven y bella, lo rechaza de nuevo.
Ella y Alejandro asisten a la cena de la pedida de mano de
Maribel y allí Rubí, a pesar de no poder ocultar el amor que siente
por él le dice que encontrará al hombre joven y rico que
ambiciona y se casará con él. Llega Héctor y Rubí decide que él
es la presa fácil a quien conquistará. Rubí decide quitarle el novio
a su mejor amiga. Para ello, consigue que la propia Maribel le
consiga trabajo con Héctor, en el despacho del Genaro, el
padrino de Héctor que lo ha cuidado desde niño, cuando él perdió
a sus verdaderos padres supuestamente en un accidente
automovilístico.
Genaro es un buen hombre que cometió el error de enamorarse
de dos mujeres: Elisa, su primera esposa, no pudo darle hijos y
cada nuevo intento por concebir fue deteriorando la relación hasta
que se separaron. Así Genaro conoció a Lilia, una joven a la que
su novio había abandonado embarazada. Genaro comenzó a
tratarla y a ayudarla. Comenzó a vivir como propia la paternidad
del hijo de Lilia y decidió casarse con ella, justo cuando Elisa
decidió reconciliarse con él y sus mejores amigos murieron
dejando a Héctor huérfano tras pedirle a Genaro que le diera a
Héctor una familia junto con Elisa.
Incapaz de escoger entre sus dos amores, Genaro formó una
familia con Elisa y su ahijado Héctor, y otra con Lilia con quien se
casó y además de Luis tuvo una hija a la que llamó Naty. Desde
entonces llevó una doble vida y fingiendo viajar por trabajo,
pasando la mitad de la
RUBI
semana con una familia y la otra mitad con la otra. El hijo que tuvo
con Lilia se convirtió en un joven que ahora estudia en la misma
universidad que Maribel. Ahora Genaro, temeroso de que a través
de la amistad de Luis y Maribel se descubra su doble vida decide
no apoyar el matrimonio de su ahijado Héctor con Maribel,
alegando que la rechaza por su discapacidad. Héctor se indigna,
sin embargo comienza a tener dudas, que Rubí se encarga de
acrecentar.
Rubí finge buscar consuelo en Héctor alegando que se siente
engañada por Alejandro por haberse fingido rico ante ella. Se
acerca a Héctor fingiendo la necesidad de apoyo, y con habilidad
logra pasar cada día más tiempo con él en la oficina. Sin
embargo, Maribel ya tiene el anillo de compromiso e incluso Elisa
que se lleva muy bien con Maribel ha conseguido que Genaro no
pueda oponerse al matrimonio. El matrimonio se ha formalizado y
Maribel ya ha hecho listas de invitados y de necesidades a cubrir
para que su boda sea la más hermosa. Su padre no reparará en
gastos para que su niña consentida tenga la recepción más
comentada entre lo mejor de la sociedad mexicana. La pobre
Maribel no sospecha que Rubí amenaza su felicidad
conquistando poco a poco a Héctor.
Por su parte, Alejandro, sospecha con celos y rabia que Rubí
intenta conquistar a Héctor. Se lo advierte a él pero Héctor no le
cree. Lo atribuye a celos que Alejandro siente y le asegura que no
hay motivos para pensar mal del trato entre Rubí y él. Alejandro
insiste y termina peleando con su amigo.
Alejandro decide vigilar a Rubí para que no interfiera en el futuro
matrimonio de Maribel y Héctor pero debe viajar a Cancún a un
congreso. Allí, su jefe, el doctor Bermúdez, le roba una
investigación y la presenta como suya, además de botarlo de su
empleo. Alejandro se deprime en Cancún y cuenta a su hermana
Sofía (que trabaja allí en un hotel), que sufre por el desamor de
Rubí y por haber perdido al ya no tener su investigación, una
oportunidad importante que le daría prestigio y dinero.
Genaro, temiendo que su hijo Luis conozca a su ahijado Héctor a
través de Maribel, manda a Luis a un proyecto de trabajo en
Cancún. Allí Luis conoce y se enamora de Sofía. Luis le habla
maravillas sobre su padre a Sofía sin sospechar que ella ya lo
conoce, como el padrino de Héctor, el mejor amigo de su
hermano Alejandro. Todos los años, Héctor acostumbraba
acompañar a Alejandro a pasar sus vacaciones en Mérida, donde
viven sus padres. Alejandro desde adolescente vivió en casa de
Héctor en la ciudad de México, como si fueran verdaderos
hermanos.
En la Ciudad de México, Rubí no pierde el tiempo y convence a
Maribel de tomar unas terapias para mejorar el movimiento de su
pierna. Así Maribel se mantiene ocupada largas horas que Rubí
aprovecha para estar con Héctor.
RUBI
Rubí convence a Héctor de comprar un ajuar para regalárselo de
sorpresa a Maribel. Así Héctor y ella salen todas las tardes de
compras, conviven y se divierten. Ella le modela vestidos
intentando seducirlo discretamente y Héctor va cayendo en su
juego. Mientras tiene sueños eróticos con Rubí comienza a evitar
a Maribel. Finalmente da a Rubí el beso tan largamente deseado.
Los descubre Genaro, quien no sabe que Rubí ya ha descubierto
que tiene dos familias.
Con dolor, rabia y celos, Alejandro confirma al volver a México que
Rubí está coqueteándole nuevamente a Héctor. Convencido de
que Rubí no volverá con él, pero pensando en la inocente Maribel
y en salvar a su amigo Héctor de la ambición de Rubí, decide
separarlos.
Con ayuda de la excéntrica millonaria Victoria Gallegos que cree y
apoya a Alejandro, éste es reinstalado en el hospital y recupera la
investigación que le robara el doctor Bermúdez.
Alejandro encara a Rubí y le dice que ha descubierto su juego
pero ella le dice que ya nada tiene que hacer en su vida. Le
prohíbe meterse en lo que hace y convence a Héctor de que
Alejandro la acosa. Héctor discute de nuevo con su amigo y allí
Alejandro le deja claro que detesta a Rubí, que su amor se ha
convertido en desprecio y que jamás volvería con ella pues ya no
tiene ninguna duda de que es una alimaña. Héctor siente que
Rubí está libre y sin compromisos y se alegra pues ya siente que
la ama. Intenta decirle la verdad a Alejandro pero no puede.
Rubí roba a Maribel una foto de Héctor y hace que Héctor la
descubra. Se finge descubierta y le confiesa que lo ha amado
siempre. Genaro que se entera, dice a Héctor que piense lo que
hará antes de casarse, pues teme que si se casa con Maribel sin
amor, termine engañándola.
Héctor duda y no pude terminar con Maribel. Rubí le pide a Héctor
sólo una noche juntos olvidados de todo y es así como Héctor se
convence de que ya no puede estar sin Rubí.
Para vengarse de Alejandro, el doctor Bermúdez acusa a
Alejandro de un fraude que él mismo hizo. Y para colmo,
Alejandro comienza a sospechar que su madre tiene problemas
con la memoria. Aunque su padre (Ignacio) se niega a creerlo,
por desgracia el diagnóstico de Alejandro es verdadero y Carla su
madre, padece Alzheimer.