Maggie

Rosa Ma. Bianchi

Es la madre de Abril. Tiene 50 años, aunque se viste y se maquilla como si
fuera mucho más joven. Es terriblemente egocéntrica, le encanta ponerse
en plan de víctima y suele preocuparse sólo por ella misma, aún por
encima de su hija.
Volvió loco a Miguel, su es esposo, hasta que éste la dejó por Angeles (la
madre de Marcos) Impulsiva, inmadura, vanidosa y coqueta, el mundo gira
alrededor de ella. La muerte de Miguel, del que siempre siguió enamorada
a pesar de estar divorciados, desató en ella un deseo de vivir la vida
intensamente. Se siente atraída por Andrés (el padre de Marcos) y lo ve
como un caballero, distinguido y elegante, sobrio, formal y con clase.

Tiene una buena posición económica, pero no está dispuesta a regalarle
nada a su hija.

Es de clase media aunque se ve a sí misma como una aristócrata. Habla
de la “high society” como si perteneciera a ella.

Está atrapada en el mundo de las formas. Tiene “lo que hay que tener”
aunque no le guste. Lo fashion.

Va a comidas de beneficencia y desfiles de modas.

Va a las exposiciones de pintura aunque no entiende ni le interesa
entender.

Vive su vida “noble” a través de su amiga Inés una mujer realmente de
clase alta que ama la vitalidad de Maggie.





















Llega a creer que es ella la que tiene dinero y posición. Inés se divierte con
Maggie, que la mete en todas las aventuras habidas y por haber. Cuando
Inés está con Maggie defiende a Abril, cuando está con Abril, defiende a
Maggie.

No traga a Marcos y hace causa común con Andrés cuando se trata de
descalificarlo. Siente que él es poca cosa para su hija y prefiere a Santiago,
al que ve como un ganador, ambicioso y emprendedor. Inés se da cuenta
de la “calidad” de Marcos y trata de defenderlo.

Luego de su viudez, decide emprender una “nueva vida” y el primer paso
que da es contratar a un “trainer” porque siente que debe verse mejor que
nunca.

Va cambiando constantemente: pasa del fitness al stept, etc.

Sueña con entrar al mundo del espectáculo y se rodea de productores y
otros personajes bastante excéntricos, con los que en realidad nunca llega
a nada o termina haciendo cosas mediocres o fracasos rotundos.

Es vital, enérgica, positiva. Es ingenua y cada vez que la estafan trata de
volver a empezar su vida.

Nunca admite su culpa y generalmente se la echa a Inés. Cree que está
haciendo lo mejor por su hija aunque en realidad la hunde. Habla de sus
campos y sus cincuenta hectáreas... Es básica... por eso le gusta Andrés.

Siente que ella merece disfrutar de la vida que hasta ahora le fue negada.
No hace nada que no disfrute.

Se roba los ceniceros y las toallas de los hoteles. Todo es un recuerdo.
Maggie regala lo que a ella no le sirve.

Es coda con los demás. Pero ella no se priva de nada. Hace un viaje al año
(con Inés).

“Ya sufrí demasiado” es una de sus frases típicas, aunque lo único que
padeció fue su separación.

“Los hombres son todos iguales, salvo Andrés que pasó las mismas que
yo”.

Se viste como se le da la gana según su estado de ánimo o de acuerdo al
tipo con el que está saliendo, pero SIEMPRE está un poco más allá del
límite.

Fanática de las telenovelas llama a Abril para comentarlas. Abril dice que
no está en esas tonterías, aunque ella esté mirando la tele y llorando como
su madre.

No acepta las frustraciones. Siempre puede hacer todo. Tiene una gran
energía. Actúa por impulso y jamás se arrepiente.