Enmarcada en maravillosos paisaje del hermoso estado de Chiapas, surge una
poderosa historia de amor, de pasiones e intrigas que cambiarán para siempre la
vida de tres familias y estremecerán a todo un pueblo.
Julián y Lucrecia saben que nacieron el uno para el otro. Toda la vida han estado
unidos por un inocente cariño infantil que al paso de los años se irá convirtiendo
en un amor verdadero y apasionado. Julián es hijo del maestro del pueblo,
Rodolfo, y de Justina, una mujer insatisfecha cuyo egoísmo puede destruir la
amistad de Rodolfo con Paulino, el padre de Lucrecia y dueño de la hacienda “El
Milagro”.

La madre de Lucrecia, Rosario, es una mujer llena de prejuicios que ignora a su
hija y muestra una clara preferencia por César, el gemelo de Lucrecia. Cuando
César muere en un accidente, Rosario culpa de ello a Lucrecia y Julián. Trata tan
mal a su hija que Paulino envía lejos a la chica para protegerla, separándola de
su madre, pero también de Julián, quien adopta una actitud de rebeldía que le
gana el apodo de “El Chamuco” en el pueblo.



















Paulino y Rodolfo, junto con Gabino Roura y Matías Quiroga, son 4 amigos que
han estado unidos desde la infancia. Pero la vida cambia a los hombres, y
mientras Matías eligió el camino del sacerdocio, Gabino se convirtió en un
hombre astuto y ambicioso que mata a su esposa Inés para apoderarse de su
fortuna. Gabino manipula a sus amigos y a sus hijos, Carmelo y Teresa. Matías ve
con angustia como las intrigas convierten a sus amigos en enemigos.

Cuando Lucrecia regresa al pueblo años después, la acompaña su prima
Renata, una joven envidiosa decidida a robarle todo. Julián y Lucrecia vuelven a
verse y su amor renace, pero Gabino también la encuentra atractiva y aprovecha
los problemas económicos de Paulino para exigirle la mano de su hija. Sin
embargo, Carmelo también la desea, mata a su propio padre y acusa a Julián del
crimen. Lucrecia se ve obligada a casarse con Carmelo para salvar a Julián y
evitar la ruina de su padre. Pensando que Lucrecia lo traicionó, Julián se va del
pueblo. Lucrecia sufre al ver que aún cuando sacrificó su amor para salvar a su
padre, han perdido la hacienda. Un desconocido es el nuevo dueño de “El
Milagro”. Carmelo es un hombre cruel y posesivo, y Lucrecia se pregunta qué gran
pecado ha cometido para merecer el infierno en el que vive.

Sin embargo, la esperanza renace cuando descubre que el nuevo dueño de la
hacienda es Julián, y ambos están dispuestos a luchar hasta la misma muerte
para defender su amor y su derecho a ser felices.