MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ INTERPRETA A JUAN
Miguel Ángel Muñoz es un joven y polifacético artista madrileño
que entro en contacto con el mundo de la interpretación siendo un
niño en la película de Jaime de Armiñán "El Palomo Cojo".
Después representaría la ópera "La Cerenterola" en el Teatro de
la Zarzuela de Madrid. Pronto comenzó a hacer apariciones en
series de televisión como "Mamá, quiero ser artista", "Al salir de
Clase", "Ala...Dina", "Compañeros", "Periodistas", "Policías" y
"Hospital Central". El gran salto a la fama lo dio con su
interpretación de Rober en los 84 capítulos de "Un paso
adelante". Miguel Ángel combinó su trabajo en esta serie de
Antena 3 con el doblaje del personaje de Simbad en la película
de dibujos animados "Simbad, la leyenda de los mares" y la obra
de teatro "Quickly", representada en el Teatro Alcázar de Madrid y
la película "Gente Pez", a las órdenes de Jorge Iglesias.
La faceta de cantante y bailarín de Miguel Ángel Muñoz surgió
también a raíz de esta producción de ficción que fue el origen de
la formación musical "Upadance" del que él formó parte junto a
Pablo Puyol, Beatriz Luengo y Mónica Cruz. El grupo editó dos
DVD, un CD recopilatorio en directo y un CD edición especial de
su único disco. Tras "Upadance", Miguel Ángel Muñoz inicia su
carrera en solitario con el disco "MAM".
· Violeta, la atractiva y resuelta ahijada de Ernesto se instala en
casa de los Sandoval
Violeta Márquez tiene 17 años. No sabe que fue de su madre y su
padre es un vividor que no ha dejado de viajar por el mundo,
siempre ocupado en misteriosos negocios al margen de la ley.
La joven, que ha crecido en un entorno poco convencional e
inestable, es una superviviente solitaria que ha aprendido a
valerse por si misma. Suele ser fría y distante, jamás se muestra
vulnerable y no confía en nadie.
Sabe de mecánica y de otras cosas que podrían considerarse
impropias de su edad o de su sexo, lo que la hace aún más
atractiva. Por su exuberante belleza es habitualmente envidiada y
rechazada por las mujeres y deseada por los hombres, a los que
también desconcierta.
Cuando Violeta nació, su padre le pidió a su amigo Ernesto
Sandoval que fuera su padrino y ahora, 17 años después, se verá
comprometido a asumir incómodas responsabilidades con su
imprevisible ahijada, como acogerla en su casa hasta que su
progenitor decida volver.
Laura no la recibe con los brazos abiertos, Aitana la odia porque a
Charli le fascina, y entre Juan y ella hay mucha atracción pero
también conflicto.


